Beneficios del mindfulness para niños

mindfulness para niños

¿Qué es el mindfulness para niños? ¿Qué beneficios tiene y en qué ámbitos mejoran los niños que practican el mindfulness? Te lo explicamos a continuación.

El mindfulness es una técnica/arte cuya función es reconectarnos plenamente con nuestra conciencia. No solo los adultos pueden beneficiarse de él, sino también los niños. En este artículo te presentamos un ejercicio y diversos tips para que empieces a practicarlo en casa con tu pequeño.

Si eres de esas madres que busca alternativas de desarrollo para tus hijos, el Mindfulness o Conciencia Plena, ejecutado como una disciplina, puede ayudarte a alcanzar el objetivo de desarrollarse a su máximo potencial desde una corta edad. Esta técnica pretende despertar la curiosidad y atención infantil, ayudando al niño a conectarse con el mundo exterior de una manera más vívida, a aprender a estar presentes, a prestar atención y empatizar, y muchas más habilidades. También los ayudará a iniciarse en el mundo de la meditación, lo que anticipadamente les brinda la oportunidad de conectarse con ellos mismos y aprender a desenvolverse con mayor empatía en su entorno.

 

El principal beneficio es el buen desarrollo de sus capacidades infantiles, los ejercicios de respiración, meditación y atención plena que se realizan facilitan este desarrollo. Según las estadísticas, alrededor de un 2% de la población es superdotada, mientras que entre el 15% y el 18% tiene altas capacidades. Esto supone que, debemos pensar que todos los niños tienen sus virtudes y puntos fuertes, algo que les hace auténticos. Sin embargo algunos niños tienen habilidades que hacen necesarios algunos ajustes, tanto en casa como en la escuela, para ayudarles a aprender y crecer. Es aquí donde destacan los beneficios del mindfulness. Con su aplicación el niño aprenderá a focalizar mejor la atención para determinados estímulos, una mayor capacidad de concentración, aprender a gestionar las emociones, fomentar la empatía hacia los demás y hacia uno mismo y enseñar a relajarse y aprender a estar en silencio.

 

Si desde los tres años se inicia en la práctica del mindfulness los beneficios a largo plazo serán más y de gran calidad. Países como Reino Unido, Canadá, Holanda, Australia o EEUU contarán con el mindfulness en los planes docentes a partir de este 2020 en los centros educativos. La intención es aprovechar la edad en la que el cerebro del niño es mucho más receptivo.

A continuación les presentamos dos ejercicios (adecuados para niñxs de tres años) pensados para realizarlos en la seguridad de casa:

Ser un superhéroe o una superheroína

Este ejercicio pretende potenciar la capacidad de atención del niño. En primer lugar , se le debe decir al niño que adopte una posición de “poder”, como si fuera un superhéroe: de pie, con la espalda recta, con las manos en la cintura y los codos separados del cuerpo y los ojos bien cerrados.

En ese momento intentaremos que desarrolle sus sentidos al máximo.

En silencio, deberá escuchar todo sonido que le envuelve durante cinco minutos. De este modo conseguirá estar atento y relajado a la vez.

 

Darse cuenta de las cosas.

Este ejercicio se puede realizar fácilmente mientras se pasea con el niño, por ejemplo, cuando se va de compras. El objetivo es conseguir que el niño aprenda a observar a su alrededor y a darse cuenta de las cosas.

Se trata de que la madre o el padre inicien el juego diciéndole al niño “me doy cuenta de…” o “Veo que…”. El niño deberá terminar la frase explicando algo que ve en la calle, en el parque, en el supermercado, etc. El niño podría responder: “Me doy cuenta que ha pasado una niña que parece muy contenta” o “ Me doy cuenta de que escucho a un perro ladrando desde lejos”.

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